Taemin en Chile: el fervor religioso a la segunda generación

por Gabriela Belmar
📸 Nathalia Olivares
Horas antes de que el Santander Arena abriera sus puertas al cuerpo general de creyentes, el templo ya vibraba en una frecuencia distinta. El ambiente en los alrededores presagiaba una jornada histórica, alimentado por una marea humana que vestía los colores icónicos del fandom y compartía la expectativa de presenciar a uno de los referentes más influyentes del pop asiático moderno.
En la prueba de sonido previa —exclusiva para su fanaticada más acérrima—, Lee Tae-min regaló la primera bendición de la jornada. En un formato despojado de artificios, el artista entregó una interpretación íntima e imprevista de "Replay", el himno atemporal con el que debutó junto a SHINee. Fue un golpe de nostalgia directo al corazón de los asistentes, un retorno reverencial a la génesis de la segunda generación de K-pop antes de desplegar la compleja arquitectura solista que hoy lo rige.
Desde los primeros compases del show principal, Taemin tomó posesión del altar escénico con la autoridad natural de un liturgo experimentado. Respaldado por una banda de soporte en estado de gracia, pantallas de formato monumental y un ensamble de bailarines que funcionó con precisión quirúrgica, el solista dejó en claro que cada centímetro del escenario estaba diseñado para responder a su control escénico.
El marco conceptual de la gira Liminal —orientada a desentrañar las texturas oscuras y elegantes de su EP Phase I: Soft Violence— dialogó de forma fluida con los grandes hitos de su catálogo solista. La secuencia inicial compuso una trilogía de alto impacto dramático: "IDEA", "Advice" y "Parasite". En este bloque, la propuesta no solo fue física sino profundamente teatral, estableciendo el tono ceremonial de la velada.
En cada uno de sus movimientos, Taemin evocó la gestualidad y el sentido del espectáculo heredados de figuras canónicas como Michael Jackson, proyectando una presencia magnética que se expandió sin esfuerzo por la pasarela central. Abajo, los lightsticks de la audiencia —un público diverso en edades, con marcada presencia femenina pero también con un entusiasmo masculino evidente— encendían la arena en una sincronizada comunión de luz, acompañando las ráfagas de confeti que caían sobre la muchedumbre.
Tras el primer intermedio cinematográfico, la segunda mitad elevó el listón técnico e interpretativo. Piezas fundamentales como "Frankenstein" y "MOVE" mostraron la versatilidad de un performer que rechaza los moldes prefijados de la industria. Sentarse al piano a ejecutar líneas complejas con una afinación impecable dejó en evidencia un registro y una capacidad vocal de primer nivel, reafirmando una voz privilegiada y un dominio de matices que lo sitúan a la vanguardia de su generación.
Entre bloque y bloque, el idilio con la congregación se afianzó a través de un diálogo lúdico y cercano. Demostrando una preparación minuciosa para su paso por el país, el surcoreano manejó el ritmo del espectáculo alternando momentos de alta tensión dramática con guiños al español local, celebrando modismos y memes históricos como el clásico "somos el mejor país de Chile", lo que desató risas y vítores inmediatos en las tribunas.
El tramo final y el encore terminaron de sellar el dominio absoluto de la velada. Canciones como "Let Me Be the One", "Easy Loving You" y "1004" abrieron paso a uno de los puntos culminantes de la noche: la cita al detonante "Sherlock" de SHINee, donde incluso se dio espacio para el humor al proclamarse "un Dorito" ante la histeria colectiva de la audiencia.
Taemin no solo ofreció un concierto de pop de altísima factura; entregó una verdadera cátedra de producción milimétrica, diseño de atmósferas y control del tiempo escénico. El Santander Arena fue testigo de un artista en la cúspide de su firma interpretativa, reafirmando que el legado de la segunda generación no solo resiste el paso del tiempo, sino que sigue liderando la vanguardia del género.
Setlist
IDEA
Advice
Parasite
This Is the End
Permission
Guilty
Pinocchio
WANT
Deja Vu
Frankenstein
MOVE
Press Your Number
Night Away
Long Way Home
2 KIDS / SAD KIDS
FLOAT
If I could tell you
Sober
Gooey
G.O.A.T
The Rizzness
Thirsty
SKIN
Encore:
Let Me Be the One
Easy Loving You
1004
Soundcheck Special Moment:
Replay (SHINee)
Show Special Moment:
Sherlock (SHINee Cover)
